martes, 7 de abril de 2009

Cosas que dijisteis, Noah

Cuando A. se depilaba para iros a la piscina entraste y le preguntaste
- te eshtá afceitando culo?
- no, las piernas.
- sí, y el culo.


Y nos sorprendes con tus cosas como cuando le diste el golpe a tu tío Pablo y le dijiste:

- Förlåt
- cómo?
- förlåt es perdona.



Y lo escribo aquí porque aunque quiera retener todos los momentos vividos a vuestro lado facilmente recuperables en la memoria sé que estas cosas se olvidan y apenas ,con el tiempo,sin una foto,recordaré con detalles vuestras caritas,y vuestras pestañas ,largas y rizadas como si quisieran ensartar una luna en un parpadeo.




foto: Paulinux

viernes, 27 de marzo de 2009

Sueño


Cogimos la cámara porque Linnéa estaba guapísima dormida, temprano en la mañana,cuando casi siempre, sólo tú y yo estamos levantados en casa,"afeitándonos" o en la ducha o desayunando en ese periodo de tiempo donde los sueños aun andan diluídos en el aire de las habitaciones y el silencio del mundo empieza a romperse con un cielo que se lava la cara en la superficie del lago que empieza a derretirse junto a casa.

... Linnéa estaba guapisima dormida ...

martes, 20 de enero de 2009

Tripulación

Tenía que decirte algo,en realidad te lo he dicho muchas veces pero no he dejado constancia aquí.Es que ibas a tener una hermanita.Que sería pequeñita y preciosa como tú y que nacería en enero. Estaba en la "boll" (bola) que tenía mamá en la barriga. Sé que lo intuías,de alguna forma notabas la preparación y cobraban sentido la redondez y la atención.Tenía que decirte que aunque sabía que la querría como a ti no podía imaginarme otra carita que la tuya en ella,otras manos que las tuyas, otra risa y otra alegría que las tuyas.No podía pensar que llegará un día en que quiera a otra persona como a ti, aun me cuesta.



A lo mejor un día lees esto y crees recordar que te señalaba la barriga de mamá y te decía "mira la "boll" que tiene mami!!!" y nos metíamos un cojin bajo la camisa para jugar a ser ella, o que me acostaba contigo a contarte historias de Villamartín y te preparaba para el nacimiento de tu hermana.Tenía que decirte que compartiréis habitación,esa nueva que os hemos hecho, de verde y verde, que compratiréis asiento en el coche, que compartiréis chupetes entre juegos y veranos y nieve y que el transbordador llevará tripulante nuevo (esperamos con espectación ver lo que le aporta al viaje!).

Quiero decirte que te quiero,una vez más y que la vida es muchísimo más interesante cerca tuya.





Sofía-Linnéa

sábado, 6 de diciembre de 2008

Ring, ring

La otra mañana no fuiste a la guarde, te quedaste en casa con papá porque tenías moquitos y los ojos tristes.
Yo estaba en casa de la abuela, en el pueblo, y a escasos centímetros de mi mano sonó el teléfono:
- Hola!!
- Noah, es la tía. Dile algo, que quiere escucharte.
- ......
- ¿No quiere hablar conmigo?
- Le da verguenza.
Aún tienes que verme la cara para reconocerme, pero seguro que pronto pasaremos buenos ratos al teléfono.
Ring, ring:
-Hola Noah, soy la tía, estoy aquí y te quiero mucho.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Esa persona

Hay momentos en la vida
en los que te sientes solo,
aunque estés rodeado de gente.
Y hay personas en el mundo
a las que intentas aferrarte en esos momentos,
aunque te separen de ella miles de kilómetros.
Tú eres la personita que me mantiene a flote ahora mismo.
Gracias pequeño.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Padawan

Cada vez dices más palabras.Hablas tanto ahora que algunas veces me cuesta entenderte y veo tu carita de frustración y quiero estar más atento pero me coges de sorpresa como ayer,que estando los dos solos en casa y vistiéndote para ir a la guarde me dijiste "eztada acce" o algo así.Me llevó un rato,joven padawan,enterder que me estabas pidiendo la espada laser que te compraron en la feria.


martes, 14 de octubre de 2008

Gudis

-"Papii mah gudih grand"-dices
señalando con la mano en alto un tamaño infinito.

- "un monton de chuches quieres?"

-"Hi"

domingo, 3 de agosto de 2008

Nosotros dos

Nosotros dos estamos hechos de música,cielo y mañanas nuevas y pertenecemos a los bosques.
Quieres que te lleve en hombros y te paseo asi por el mundo: tus pies en mis manos y tus manos tocandome el pelo.Y esta noche te canto,como ayer y cada noche al dormirte y te pregunto"que cancion quieres? y me coges la cara entre tus manos y con la nariz en mi nariz me dices "papá u'ca ca" y nos entendemos y empiezo mi canción y miras al techo.Un día las estrellas serán tu techo y habrás olvidado todo esto,pero nadie jamás podrá quitarme el placer de haberte cantado,de haberte llevado y de mostrarte el poder de las palabras y el sosiego del silencio.
Estás hecho de fuego,agua,aire,verdad y vida y yo renazco cada día con tu cercanía.


We are both made of music, skie and new mornings, and we belong to the woods.
You want me to take you on my shoulders and I walk you around the world: your feet in my hands and your hands touching my hair. And tonight I sing for you, like yesterday and every night when you fall asleep and I ask you "witch song do you want?
With my face between your hands and with your  nose touching my nose you say "dad u'ca ca" and we understand each other and I start my song and you look at the roof. One day the stars will be your roof and you will have forgotten all this,but nobody can   take away the pleasure of having sung you, of having carry you and of showing you the power of words and the peace of silence.
You are made of fire, water, air, truth and life and I am reborn every day with your closeness




jueves, 17 de julio de 2008

El ratoncito


Era una mañana de abril, rondando la “Konst Runda”.
Mamá y papá trabajaban y tu estabas con nosotras
porque decidieron que durante nuestra estancia,
irías a la guarde un día sí y otro no.
Fuera nevaba y hacía frio, y la tía “F”, tú y yo

jugábamos en el salón a construir y destruir torres
con tus piezas de colores.
Cómo disfrutabas propinándoles patadas a las nuestras.
De repente oímos un ruido que venía de la cocina.

Parecía que alguien pequeño arrastraba algo pequeño.
Los tres nos miramos y armándonos de valor,
nos pusimos en pié y nos dirigimos con curiosidad
hacia la habitación de al lado.
La tía “F” iba en cabeza, dirigiendo la expedición.

Tú y yo, rezagados y unidos por nuestras manos,
a penas nos atrevíamos a avanzar.
Entonces paraste y dándome un tirón del pantalón,
me pediste que te cogiera en brazos;
sabías que pronto veríamos algo.
Y allí estaba, en la encimera.

Un pequeño ratoncito se disponía a bajar
del plato de galletas de canela que hice para la exposición
y que a ti tanto te gustaban.
Llevaba una, enorme, en su boca y la arrastraba a su escondite.
Tú y yo nos miramos con complicidad, sonriéndonos el uno al otro,
y estoy segura de que ambos pensamos lo mismo:
“¿Esa tan grande se va a comer el solito?
Dejémosle pues, que disfrute.”
Cuando miró hacia arriba,
nos sorprendió a los tres mirándole,
y por un momento se quedó tan paralizado como nosotros.
Y entonces, él, tú y yo, como por instinto
(claro que tu estabas en mis brazos),
echamos a correr despavoridos.
En menos de un segundo recorrimos a cocina y todo el salón,

hasta llegar al sofá.
Ya estábamos lejos, y “a salvo”.
Y la tía “F”, muy valientemente,
se quedó intentando capturar al intruso,
con la única ayuda de una taza de plástico.
Nunca podré olvidar aquella mañana,

porque hoy sé que ese ratoncito hizo que tú y yo
nos uniéramos un poco más. Chín-pón.

miércoles, 2 de julio de 2008

Cuánto

Pero cuánto de menos te echo…
Acostumbrada a ver tu carita todos los días,
ahora, por circunstancias varias de la vida
(que algún día entenderás), no puedo verla en mi tablón.

Tengo que resignarme a tenerte delante
solamente cada muchos días.
Y cada vez que veo una foto nueva de las tuyas,
no puedo evitar sonreírme por el sentimiento
tan especial que me provoca el ver, que ese bello proceso
que es "crecer", también te tiene a ti en cuenta.
Creces mucho y deprisa, por momentos,
y a veces me pongo triste y me da miedo pensar
que no estaré presente en todos y cada uno de ellos.
Pero seguidamente mi rostro cambia a alegría, porque sé

que cada próxima vez que te vea, serás aún mayor.
Cada vez usarás más palabras y gestos nuevos,
y llegará el día en que estemos juntos hablando
y me comentes lo que pasa por tu cabecita.
Pero ahora, cuánto de menos te echo…